11 marzo 2024

Operaciones matemáticas

Una lechuga se comió una oruga.
Una oruga se comió un ratón.
Un ratón se comió un gato.
Un gato se comió un león.
Un león se comió un camión.
Ahora, multiplica berenjena por lechuga,
divide por oruga, súmale un ratón
y réstale un gato, un nabo y un león.
¿Cuál es resultado final?

03 diciembre 2023

Gertrudis O'Connor Lafayette

La prestigiosa antropóloga Gertrudis O'Connor Lafayette ha comunicado que el pequeño pedazo de molar hallado recientemente en el nivel 23 de la sima 7 del yacimiento de Jatapú, tras  ser analizado exhaustivamente, permite afirmar con absoluta certeza que pertenece a un homínido. En concreto, un Australopithecus Afarensis, de mediana edad, quizá macho o hembra, pero sin ningún género de dudas no binario, algo que se ve claramente, su no binariedad, al observar en una diminuta grieta del pequeño trozo de molar restos microscópico de materia no binaria.

La antropóloga Gertrudis ha añadido que análisis más exhaustivos, la comparación con otros restos óseos de otros homínidos Australopithecus (binarios y no binarios), y proyecciones estadísticas elaboradas a partir de los datos procesados por supercomputación cuántica, es muy probable que permitan pronto nuevas revelaciones sobre las costumbres sexuales y los procesos de transición de género de los Australopithecus Afarensis.

La comunidad LBCDZY ha celebrado alborozada el descubrimiento, y ha añadido que ya era hora de que la ciencia antropológica confirmara lo absolutamente obvio, y que durante milenios, el patriarcado capitalista, colonialista, carnívoro y episcopal ha negado siempre con tanto empeño. 

29 noviembre 2023

El paraíso perdido

En el principio de todos los principios, de la nada absoluta Dios creó el Universo Infinito, y en el centro del Universo, la Tierra Plana, alrededor de la cual giraban el sol, todos los planetas, todas las estrellas y todas las galaxias.

Luego creó las montañas, los mares, los ríos, los animales y las plantas. Y para culminar su obra, creó también al primer ser humano, terraplanista, respiracionista y hermafrodita, para que pudiera reproducirse de manera autónoma y fuera feliz. Y a partir de entonces, de forma pacífica, hermafrodita y respiracionista, los seres humanos fueron poblando toda la Tierra.

Los seres humanos vivían felices y de forma despreocupada, alimentándose del aire que respiraban y reproduciéndose hermafrodíticamente cuando les apetecía. 

Hasta que un día, el Demonio, que siempre está al acecho, les tentó: les dijo que si comían trigo con cornezuelo serían como Dios. Y ellos cayeron en la tentación, y entonces tuvieron grandes alucinaciones de colores y psicodélicas.

Dios se disgustó mucho. Y enfadado, les castigó: en lugar de hermafroditas, los convirtió en binarios, machos o hembras. Y les dijo que el aire ya no los alimentaría, a partir de entonces tendrían que comer. Y además, convirtió la Tierra plana en una Tierra Redonda, la sacó del centro del Universo y la trasladó a una de los miles de galaxias periféricas existentes.

Desde entonces, desde el desliz del cornezuelo y las alucinaciones de colores a causa de la tentación de Satanás, algunos seres humanos machos y hembras, los más iniciados y lúcidos, gracias a las terapias regresivas que han realizado, sueñan con recuperar el Paraíso Perdido del hermafroditismo, el respiracionismo y la Tierra Plana.

26 noviembre 2023

Refulgencio Carpanta

Refulgencio Carpanta está en búsqueda y captura. La Guardia Civil ha difundido por las redes sociales su foto y ha pedido la colaboración ciudadana para localizarlo. Dada la gravedad del caso, se han añadido a los trabajos de búsqueda dotaciones de la Policía Nacional, y también algunos destacamentos del ejército.

Refulgencio Carpanta, un sin techo, cometió el delito, claramente tipificado en la nueva Ley de Prevención del Odio Animal, de decir lo que pensaba y sentía, un día que lo martirizaba el hambre de manera especial, después de dos días sin comer. Dijo Refulgencio Carpanta, al ver por la calle un perro dálmata bien alimentado y de aspecto muy saludable: 

"¡Con que gusto, cocinado al horno, me comería este perro!"

La propietaria del perro, Mariví Marilú, le oyó. Y se horrorizó, le dio un ataque de ansiedad. Pero pudo reaccionar, y al sentir amenazada la integridad y la vida de su querido dálmata, llamó inmediatamente a la policía, la cual mandó al instante distintos coches patrulla al lugar de los hechos.

Cuando Refulgencio Carpanta oyó el ulular de las sirenas que se iban acercando, aterrado, se dio cuenta de que se había metido en un buen lío, y se dio a la fuga: corriendo como un poseso, zigzagueando por distintas calles, se fue alejando para que le perdieran la pista, cosa que consiguió, para alivio suyo y frustración de Mariví y la policía.

Daba la coincidencia que Mariví era la presidenta de la Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos y Dignidades de los Animales de Compañía y, además, muy amiga del Fiscal Especial del Estado para casos de grave maltrato animal. De modo que acordaron de forma conjunta poner una denuncia formal contra Refulgencio Carpanta. Por bárbaro, por desgraciado, por blasfemo y por intento de homicidio animal.

Al hallarse huido, Refulgencio Carpanta fue juzgado en rebeldía. Y ante las gravísimas acusaciones en su contra, fue condenado a trece años de prisión mayor (sin posibilidad de poder acogerse a ninguna reducción de condena), y a pagar trece millones de euros de indemnización a Mariví, por los daños morales causados y el grave impacto emocional sufrido como consecuencia de aquellas palabras amenazadoras. 

El abogado defensor, de oficio, cohibido, solo acertó a decir que quizá el hambre y la pobreza extremas deberían ser tenidas en cuenta, en un caso así, de modo que sería razonable moderar un poco la dureza de la sentencia. Pero fue ninguneado por el fiscal y el juez, y además abucheado por el público asistente. El fiscal insistió mucho en el daño moral causado a Mariví y todas sus secuelas, ya que, desde entonces, siempre que Mariví ve algún pobre con cara hambrienta cerca de su dálmata, se estremece y revive todo el drama. Motivo por el cual necesita atención psicológica de forma regular, con el correspondiente dispendio que ello le supone.

Ante el interés del caso, el comité Nacional de Ética Animal ha dedicado al asunto distintas sesiones de trabajo. En su informe final, ha recomendado que, al estar Refulgencio Carpanta huido, la indemnización de los trece millones de euros a Mariví debería asumirla, de forma solidaria, el Sindicato de Personas Hambrientas y Sin Techo. Porque la pobreza, ha dicho el Comité, no puede ser eximente de las responsabilidades sociales más elementales. Y sería sumamente injusto que la víctima de tamaño atropello, Mariví, traumatizada y medicada contra la ansiedad desde entonces, no recibiera reparación alguna.

El abogado del Sindicato de Personas Hambrientas y Sin Techo ha rechazado el dictamen del comité Nacional de Ética Animal, y ha llevado el caso al Tribunal Constitucional, el cual, ahora, deberá tomar una decisión sobre este tema tan delicado.

11 octubre 2023

Las mujeres de los soldados


Mientras en los cuarteles 
los hombres se preparan para la guerra, 
engrasan los fusiles,
limpian las bayonetas y se enardecen 
con himnos militares y jarras de cerveza,
las mujeres, en sus casas,
lloran ya por los muertos que,
dentro de poco, 
empezarán a llegar
dentro de bolsas o ataúdes.

06 octubre 2023

Tres calaveras


Una calavera.
¿De quién era?
De un niño que jugaba a la guerra.
Otra calavera.
¿De quién era?
De una niña que jugaba a enfermeras.
Y otra calavera.
¿De quién era?
De una madre que hacía la cena.
¿Y qué ocurrió?
Que pasó un avión
que iba al frente
cargado de bombas
y una le cayó.
O la tiró.
Esta es la historia
de las tres calaveras, 
del niño, la niña y la madre
que no estaban en la guerra...
pero la guerra no lo sabía.
Y si lo sabía, tanto le daba.

04 octubre 2023

La bendición


El Obispo ortodoxo de los Rojos bendijo las razones de los Rojos.

El Obispo heterodoxo de los Azules bendijo las razones de los Azules.

Luego, Rojos y Azules, se enfrentaron en el campo de batalla.

Se enfrentaron con saña, con odio, durante días, meses, años.

Hasta que se les acabaron las balas y las bombas, se les mellaron las bayonetas y, exhaustos los pocos supervivientes, llenos de piojos y chinches, acordaron cesar las hostilidades.

El resultado de la guerra fueron millares de cadáveres: un campo de batalla saturado de olor a putrefacción, lleno de moscas y cuervos, ávidos de las entrañas de los cuerpos despanzurrados. 

Entonces, desde sus palacios y catedrales, los Obispos volvieron a hablar, y dijeron:

"Es una desgracia terrible, los caminos del Señor son un misterio."